Cogiendo en un parque. Carolina Guerrero

Carolina Guerrero protagoniza este relato ambientado en un parque bañado por el sol, donde un encuentro fortuito con dos guardas forestales se transforma en una tarde muy cachonda. Carolina se emociona al cruzarse con dos hombres atractivos que patrullan la zona mientras ella estaba perdida. Ya sintiéndose a salvo Carolina se muestra atrevida, juguetona. La decisión de convertir el encuentro en algo muy placentero es totalmente suya, follando con los dos tipos al mismo tiempo.

Carolina Guerrero se había perdido en el parque más grande de la zona. El sol caía fuerte entre los árboles y ella llevaba rato caminando sin encontrar el sendero de regreso. De pronto aparecieron dos guardas forestales patrullando la zona. Eran altos, bronceados y claramente en forma. Carolina soltó un suspiro de alivio al verlos. Les explicó que se había desorientado y ellos sonrieron, amables, ofreciéndose a acompañarla hasta la salida. Mientras caminaban, ella no pudo evitar mirarlos de reojo. La adrenalina del susto se estaba transformando en otra cosa.

A mitad del camino, Carolina se detuvo bajo la sombra de un árbol grande y los miró con una sonrisa abierta y juguetona. “Ya me siento a salvo… pero no tengo tanta prisa por salir”. La frase quedó colgando en el aire caliente. Los dos guardas se miraron entre ellos, sorprendidos, pero no dieron un paso atrás. Carolina se acercó al más cercano, le tocó el pecho sobre el uniforme y le robó un beso. El segundo no tardó en unirse. En cuestión de minutos estaban apartados del sendero principal, entre la maleza alta, lejos de cualquier visitante.

Carolina se arrodilló sobre la tierra seca y les bajó las cremalleras a los dos. Sacó sus pollas ya duras y empezó a chuparlas por turnos, pasando de una a la otra con lengua y manos expertas. Los guardas gemían bajito, mirando alrededor por si alguien se acercaba, pero ella no mostraba ninguna prisa ni miedo. Se puso de pie, se bajó los shorts y las bragas, y se apoyó contra el tronco del árbol. “Ahora los dos”, ordenó con una sonrisa. Uno la penetró de frente mientras el otro le metía la verga en la boca.

La follaron al mismo tiempo con ritmo creciente. Carolina gemía entre los dos cuerpos, alternando entre recibir embestidas profundas y chupar con ganas. Se movían con cuidado para no hacer demasiado ruido, pero la excitación era demasiado fuerte. En un momento se puso a cuatro patas sobre la hierba y los hizo turnarse para penetrarla por detrás mientras el otro le llenaba la boca. El sol filtraba entre las hojas y el calor del mediodía mezclado con el sexo los tenía a los tres sudorosos y al límite.

Se corrieron casi juntos. Uno dentro de ella, el otro en su boca. Carolina se limpió los labios con el dorso de la mano, se subió los shorts y se rio bajito. “Gracias por el rescate… y por el resto”. Los dos guardas, todavía recuperando el aliento, la acompañaron hasta el estacionamiento en silencio. Ella se despidió con un guiño y se alejó caminando como si nada, dejando atrás una patrulla que nunca olvidarían y una tarde en el parque mucho más cachonda de lo que cualquiera había planeado.

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https://sexmex.xxx/tour/updates/LOST-COLLEGE-GIRL-Carolina-Guerrero.html?lang=0

Los dos guardias forestales no pudieron resistirse más y comenzaron a desnudar y manosear a Carolina Guerrero.
Ya estando a salvo Carolina Guerrero se da a la tarea de disfrutar cogiendo duro.
Carolina Guerrero no para de pedir que la follen más duro hasta ver a los dos tipos exhaustos.

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