Masaje a su medida. Adry Blaze

Adry Blaze protagoniza este relato ambientado en un spa de lujo donde ella llega para pedir el servicio de masajes. Al conocerse las verdaderas expectativas de la clientela exclusiva, Adry evalúa sus opciones con la serena confianza de quien sabe exactamente cuánto vale, y decide que la oportunidad es justo lo que buscaba. Lo que sigue es una demostración magistral de todo lo que es capaz de hacer, follar duro y dejar exhaustoa cualquier hombre que ella desee.

Adry Blaze llegó al spa de lujo simplemente a pedir un masaje. Quería relajarse, nada más. La recibieron con la cortesía esperada y la condujeron a una suite privada. Mientras el terapeuta preparaba los aceites, ella notó miradas prolongadas y un tono demasiado sugerente en las explicaciones de los “servicios especiales” que algunos clientes solicitaban. Adry escuchó en silencio, sopesó la situación con la calma de quien conoce su propio valor y sonrió apenas. Aquella oportunidad inesperada era exactamente lo que no sabía que estaba buscando.

Cuando el terapeuta comenzó a trabajar su espalda, Adry dejó que sus manos avanzaran más de lo convencional. En cuanto notó la erección presionando contra su muslo, se giró con naturalidad y lo miró a los ojos. “Olvida el protocolo”, dijo con voz baja y segura. Se incorporó, le quitó la toalla de la cintura y envolvió su polla gruesa con una mano firme. El hombre intentó recuperar el control, pero Adry ya había decidido quién mandaba en esa habitación.

Se empujó suavemente contra él hasta hacerlo recostar en la camilla. Se subió encima sin prisa, se impaló hasta el fondo y empezó a cabalgarlo con ritmo poderoso y constante. Cada movimiento era deliberado, profundo y exigente. Cuando él quiso acelerar, ella le sujetó las muñecas contra el colchón y le sostuvo la mirada. “Yo decido cómo y cuánto”. Lo usó a su antojo, cambiando el ángulo cada vez que quería sentir más, gimiendo solo lo necesario para marcar su placer.

Lo obligó a ponerse de rodillas en el suelo y lo penetró desde atrás con embestidas firmes mientras le tiraba del cabello. Después lo hizo recostar de nuevo y montó al revés, dejándole ver cómo su verga desaparecía dentro de ella una y otra vez. Lo llevó al borde, lo detuvo, lo volvió a llevar al borde y solo cuando ella estuvo satisfecha le permitió correrme. Incluso entonces lo mantuvo dentro, apretándolo hasta que se vació por completo.

Adry se bajó con la misma serenidad con la que había llegado. Se envolvió en la bata del spa, bebió un sorbo de agua y miró al terapeuta todavía jadeante sobre la camilla. “El masaje estuvo bien”, comentó con una media sonrisa. “El resto… fue exactamente lo que necesitaba”. Salió de la suite dejando atrás a un hombre completamente agotado, confirmando una vez más que cuando ella decidía tomar las riendas, nadie terminaba de pie.

You can watch the video trailer in the next link:

https://sexmex.xxx/tour/updates/THE-MASSAGE-THAT-WENT-TOO-FAR-Adry-Blaze.html?lang=0

Quién pudiera ser tan afortunado como para masajear el cuerpo escultural y exuberante de Adry Blaze.
Dejando a un lado el protocolo el masajista y Adry dejan que la lujuria los guíe por los caminos del placer.
El masajista llegó al climax dejando las nalgas de Adry llenas de leche.

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