Spectacular threesome with a beautiful stylist. Gaby Veracruz

Gaby Veracruz has been running her hair salon on the main avenue for twenty years. A newcomer, driven by curiosity, arrives for his first appointment and can’t help but flirt while she works; she smiles, gives him her number, and asks him to call to book an appointment next time. However, before he leaves, a regular client arrives with a standing appointment and a very specific request in mind.

Gaby Veracruz llevaba veinte años al frente de su salón en la avenida principal. Esa tarde un cliente nuevo llegó por primera vez, curioso y claramente interesado en más que un corte. Mientras ella le trabajaba el cabello, él no paraba de coquetear. Gaby sonreía, segura de sí misma, y al terminar le dio su número. “La próxima vez llama antes”, le dijo con un guiño. El chico iba a irse cuando entró un cliente habitual, uno que tenía cita fija y una petición muy concreta en mente. Gaby los miró a los dos y entendió al instante hacia dónde podía ir la tarde.

Cerró la puerta del salón con el cartel de “cerrado” y bajó las persianas. Sin rodeos, se quitó la bata de trabajo y se quedó en lencería. “Los dos se quedan”, anunció. El nuevo se quedó sorprendido; el habitual ya sabía cómo funcionaba. Gaby se arrodilló frente a ellos, les bajó las cremalleras y empezó a chuparles las pollas por turnos, mirándolos a los ojos mientras los masturbaba. Marcaba el ritmo con total control: a quién le tocaba la boca, cuánto tiempo y con qué intensidad.

Los llevó hasta el sillón de tinte más amplio del salón. Se montó primero sobre el cliente habitual y se empaló de un golpe, cabalgándolo con fuerza mientras el nuevo le metía la verga en la boca. Después cambió: se puso a cuatro patas y los hizo penetrarla por turnos, dándoles órdenes claras. “Tú más profundo. Tú, espera tu turno”. Cada embestida la recibía con gemidos altos y una sonrisa de quien está exactamente donde quiere estar. El salón se llenó del sonido de piel contra piel y de los gemidos de los tres.

Al final los hizo corrersela dentro, uno después del otro. Gaby, todavía jadeante y con el semen resbalándole por los muslos, se levantó, se acomodó el pelo frente al espejo y les sonrió. “La próxima cita la agendan con tiempo”. Los dos hombres, exhaustos y sonrientes, asintieron. Ella abrió de nuevo el salón como si nada. Una tarde cualquiera se había convertido en el trío más memorable que había tenido entre tintes y secadores.

You can watch the video trailer in the next link:

https://sexmex.xxx/tour/updates/THE-HORNY-STYLIST-Gaby-Veracruz.html?lang=0

Gaby Veracruz is really horny today, and being around men makes her pussy get wet almost immediately.
With two cocks at her disposal, Gaby couldn’t be happier at her beauty salon.
Gaby Veracruz will end up receiving spurts of milk from two clients who were delighted with the service.

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